Despedirnos del pañal…

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Este suele ser siempre un tema complicado. En primer lugar porque cada niñ@ tiene su propio tiempo y su propio ritmo, pero el entorno no suele ser tan flexible. Que si en la guarde deben entrar sin pañal, que si tu cuñada o tu madre te cuentan que fulanito dejó de llevar pañales antes…Y al final aparecen las dudas sobre el momento oportuno, incluso a veces sobre las propias competencias ¿lo estoy haciendo bien…?

Es fundamental por tanto empezar diciendo que el momento idóneo para retirar el pañal , es aquel en que tu hij@ esté preparado para ello. Normalmente este momento suele aparecer entre los 18 meses y los dos años y medio, pero las “estadísticas” son sólo eso.

Algunas pistas en las que podemos fijarnos para saber si nuestr@ hij@ está preparado son:

-Si es capaz de mantenerse de pie y caminar y sentarse solo. Si puede subir y bajar escaleras también es buen indicador, en ese movimiento se ven implicadas estructuras físicas de las que depende el control de esfínteres.

-Es capaz de comprender y seguir instrucciones sencillas.

-Es consciente cuando tiene el pañal sucio y nos lo indica.

-Permanece al menos dos horas sec@ .

-Demuestra curiosidad por el control de esfínteres (quiere acompañarnos al baño…)

-Puede subirse y bajarse los pantalones…de forma autónoma .

Si nuestr@ pequeñ@ ya presenta estas señales seguramente es un buen momento. Y ahora ¿Cómo emezamos?

Podemos empezar a explicarles el proceso ayudándonos de libros y del juego simbólico. Existen multitud de editoriales con libros y cuentos sobre la retirada del pañal y cualquier muñeco es susceptible de ser ayudado a ir al baño solo!

Incentivemos su curiosidad, permitiendo que nos acompañen al baño y explicándoles los pasos para hacerlo.

Contémosle que vamos a retirar el pañal, cómo si fuera un juego. Podemos ir a por un orinal divertido o adaptar el que tenemos en casa a sus gustos. Las pegatinas y otros elementos de decoración son un gran aliado.

Durante este tiempo dejemos que se vaya sentando en el orinal con el pañal, que se acostumbre a el sin presión y continuemos con el juego.

Jugar con materiales como la plastilina o con líquidos varios es también un gran recurso en estos momentos.

Cuando estemos preparados, vamos a explicarle que le diremos adios al pañal, podemos hacerle una fiesta incluso y comprar ropa interior divertida para compensar la pérdida.

No presionemos al niñ@ si no quiere permanecer en el orinal o si se presenta algún escape. Si muestra muchas reticencias puede que no sea un buen momento y debamos esperar.

Enséñale todos los pasos : nos bajamos la ropa, nos sentamos, nos limpiamos, vaciamos el orinal o tiramos de la cadena , nos vestimos y nos lavamos las manos. Intenta establecer una rutina de uso, por ejemplo por las mañanas y reconoce y alaba sus avances y éxitos, no es para menos.

No te preocupes si en la guarde te dicen que allí lo hace estupendamente y en casa tenéis que recoger un buen número de “fugas”, el aprendizaje por imitación es muy potente y en realidad esto juega a tu favor.

Y sobre todo busca el mejor momento, si  estás atravesando un momento de cambios, ha llegado un hermanit@ o acaba de ingresar en la guarde,  este seguramente no es un buen momento.

 

 

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